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Gobierno Regional de Atacama presente en 11° reedición de la Expedición Zelada-Dávila- Larrahona

Historia de un triunfo

El Encargado de la Unidad Regional de Asuntos Internacionales del Gobierno Regional de Atacama, y en representación del Intendente Francisco Sánchez Barrera, participó de solemne y emotiva ceremonia para conmemorar este hito de libertad cuando por esa misma cordillera a lomo de mula, un ejército iniciaba la expedición a mediados de Enero de 1817 cruzando los Andes por el Paso Come Caballos avanzando hacia la ciudad de Copiapó.

La Historia

Tras meses de preparación, finalmente a comienzos de 1817estaba todo preparado para la gesta. Las dos principales rutas fueron Uspallata en Mendoza, y por Los Patos en San Juan, encabezada por San Martín. Pero hubo cuatro cruces auxiliares que se consideran fundamentales en la brillante estrategia militar del libertador, que le garantizaron la victoria en la Batalla de Chacabuco; dos acontecieron por Mendoza, una desde San Juan, y una última desde La Rioja, comandada por el Coronel del ejército del Norte, Francisco Zelada y el Coronel Riojano, Nicolás Dávila.

 

El propósito de esta última columna era ocupar el valle de Huasco y Copiapó, tomando a los españoles por sorpresa. La denominada Expedición Zelada-Dávila estuvo integrada por 350 hombres que debieron superar uno de los pasos más altos de la cordillera, casi 5000 msnm. Para luego dirigirse en dos columnas. Copiapó era centro del desarrollo minero y Huasco el puerto chileno donde podían desembarcar las tropas realistas. El 90% de los integrantes de la expedición eran de La Rioja, que además contribuyó con 900 mulas y mil kilos de pólvora.

A principios de febrero de 1817, la columna se dividió en dos, la de Zelada se fue a Huasco y la de Dávila rumbo a Copiapó, y el 12 de febrero de dicho año, tomaron ambos objetivos sin encontrar mayor resistencia ya que el grueso de las fuerzas realistas combatía ese mismo día en Chacabuco.

La Gesta de esta columna auxiliar representa un orgullo especial para los riojanos, ya que en ella, sirvió nada menos que el prócer Facundo Quiroga, y que para conmemorar este hito, todos los años se realiza un cruce simbólico de la cordillera en el que gauchos y funcionarios montan a caballo y se encuentran con sus pares de la ciudad de Copiapó y Atacama, a más de 5000 msnm, en el viejo Paso de Come caballos. A esa altura se aprecia la inmensidad del escenario, el poder y energías que ahí se transmiten en ese abrazo fraterno entre los pueblos, empatizando en algún grado, los que esos hombres sintieron mientras cabalgaban hacia la grandeza.

“La mejor manera de honrar a estos libertadores es trabajar por una integración permanente y concreta”, argumentó Matías Clavijo representante del Gobierno Regional de Atacama.

Matías Clavijo Vita- URAI

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